Hola,

"Koko tomó el machete de un sillón y se deslizó a su posición, justo a la entrada de la cueva, junto al pasillo. Se hizo invisible, inmóvil y silencioso. Su padre y un demonio amigo esperaban con él, aprobando en silencio su actuación, y Koko se sumergió en un mundo de pesadilla que había conocido toda su vida. Sus pisadas volvieron negra la tierra y treinta niños entraron en una cueva y nunca más salieron, y tres soldados entraron en una cueva, y dos salieron"

El escritor norteamericano Peter Straub es bastante conocido por narrar novelas de terror, al parecer fruto de sus propios fantasmas personales (aunque eso es lo que dicen todos los escritores de este género). En algunas ocasiones, incluso, ha llegado a escribir historias a medias con el conocidísimo Stephen King. En cualquier caso, también ha escrito libros que no pueden encasillarse en el género de terror. A mí, personalmente, tanto King como Straub me parecen escritores entretenidos, pero un tanto irregulares; aunque supongo que eso es cuestión de gustos.

Peter Straub publicó Koko en el año 1.988, según se dice lo hizo inspirado por sus experiencias en la guerra de Vietnam. Se trata de una novela que no sé muy bien en qué género encasillar; la editorial dice que es "terror psicológico", y a mí terrorífico no me parece. Pero sí es cierto que emplea de forma magnífica la psicología de cada personaje. Realmente ese es uno de los motivos por los que me gusta leer a Straub: maneja los puntos de vista de cada uno de los personajes que describe, de forma admirable. Straub hace del elemento psicológico el motor de sus novelas.

El argumento es el siguiente: Michael Poole, médico pediatra y ex-combatiente de Vietnam (y junto a Koko, principal personaje de la novela), recibe la visita de sus amigos y también antiguos soldados Harry Beevers, Conor Linklater y Tina Pumo. El motivo de su reunión es hablar de un asesino llamado Koko, que comete unos crímenes brutales: mata a sus víctimas, bien degolladas, bien por arma de fuego, y después las mutila cortándoles las orejas y sacándoles los ojos. Firma sus crímenes colocando un naipe en la boca de los cadáveres, con el misterioso nombre de Koko escrito en el reverso. Estos crímenes guardan relación con los tiempos de soldado de todo el grupo, puesto que todos los combatientes de su pelotón hicieron esto mismo en el pasado con los soldados vietnamitas muertos. Por eso, todos sospechan que se trata de un antiguo amigo y también ex-combatiente, Tim Underhill, que ha perdido el juicio y a quien quieren encontrar para que no siga cometiendo estas atrocidades.

Los motivos por los que los cuatro amigos se embarcan en esta aventura son diversos. Michael huye de la farsa en que se ha convertido su matrimonio, especialmente desde la muerte de su único hijo. Harry desea alcanzar la fama y el reconocimiento que creía haber alcanzado cuando fue sargento en Vietnam. Conor no sabe qué hacer con su vida, y esta aventura es una opción tan buena como otra cualquiera. Tina quiere sentirse joven otra vez y recordar los tiempos pasados, quizás debido a su aventura con Maggie, una muchacha china a la que dobla en edad. De hecho, esta novela no es solamente la historia de la búsqueda de Koko, sino que también es la historia de cada uno de los personajes que conforman la trama.

La búsqueda empezará en Estados Unidos, pero se extenderá rápidamente a los países del este asiático. Allí, alternando entre los parajes más bellos y los más sórdidos, los cuatro amigos seguirán la pista del asesino... y descubrirán que no todo encaja como ellos creían. ¿Es realmente Tim Underhill el hombre al que buscan, o se trata de otra persona? ¿Quién es realmente Koko, y por qué hace lo que hace? También veremos el mundo a través de los ojos de Koko, veremos a los demonios que le acompañan, pero no como alucinaciones, sino como él los ve: como parte de su vida. Descubriremos que Koko también busca a sus amigos y que, para él, la muerte es la liberación del sufrimiento de esta vida, el sufrimiento que lleva padeciendo en secreto desde siempre, y él desea que todo el mundo se libere. Es su regalo para la humanidad y, especialmente, para sus amigos, aunque también tiene un significado más profundo que nos será revelado a lo largo de la historia. Al mismo tiempo, también veremos que Koko pasa desapercibido entre la gente, tiene una apariencia normal... y no conoceremos con seguridad cuál es su identidad, hasta el final de la novela. Y puedo asegurar que conjeturas se pueden hacer muchas a lo largo de las páginas de la novela.

La historia tiene sus puntos fuertes y flacos. Como puntos a favor yo contaría con los saltos en la historia, y sobre todo con el factor psicológico y la construcción de los personajes, especialmente los de Koko y Michael Poole. También podría destacarse la reflexión que el autor hace sobre las consecuencias de la guerra, tanto en los pasajes en que los personajes viajan a Vietnam (vemos las heridas aún abiertas en la población vietnamita), como en las propias vidas de los protagonistas. El punto flaco es su ritmo, es lento durante toda la historia hasta llegar a ser asfixiante en algunos momentos; y también cuenta con algunos pasajes bastante sórdidos que, a veces, se hacen un tanto desagradables de leer. En definitiva, es una novela que se puede leer bien, si se tiene paciencia.

¿Qué opináis los que la habéis leído? ¿Conocéis alguna otra novela de este mismo autor? ¿Qué opináis de él?

Un besote

PD: Extraído de mi vieja bitácora de Barrapunto. Aquí está el enlace a la entrada.